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Lo que aprendí haciendo un puzzle de 2000 piezas

¿En serio te voy a hablar de esta movida? ¿De un puzzle?

Pues sí. 

Pero, ¡eh! 

Que no es para que te pongas a hacer puzzles (a menos que quieras).

Es que a mi me sorprendió mucho todo lo que saqué de esto. 

Cuando empecé a escribir estas líneas aún me quedaban muchas piezas que colocar. Curiosamente, terminé de colocarlas todas antes de acabar el post. 

Bueno, ¿a qué viene esto del puzzle? 

En mi intento de mantenerme alejada de las pantallas un rato por noche, pensé en comprarme un puzzle, que no todo fuese leerme un libro y poco más.

Así que en diciembre me compré uno de 2000 piezas porque de 1000 me parecía pequeño.

Cuando empecé a construir los bordes aluciné con el tamaño y pensé que lo acabaría en 2023.

Como ves, ha sido menos dramático de lo que creía, eso me lleva a una de las primeras reflexiones sobre esto…

  1. La importancia de ir poniendo pieza a pieza.

    Sobreestimamos lo que podemos hacer a corto plazo, infravaloramos lo que podemos lograr en el largo plazo.

    Y por eso los días siempre se quedan pequeños, pero cuando echamos la vista atrás, quizás nos sorprendamos un poco.

    Llevo mucho tiempo intentando meterme esto en la cabeza, pero las prisas por conseguir las cosas es algo contra lo que es difícil luchar hoy en día. Todo va rápido y siempre parece que nos quedamos atrás.

    Por eso, creo que es importante que nos concentremos solo en la próxima pieza, porque sino, puede ser abrumador.

    Y hablando de abrumarse… 
  1. Hay que parar cuando las cosas no fluyen.

    Me pasó en muchas ocasiones, que quería terminar una parte concreta y ninguna pieza encajaba. Es muy frustrante cuando tienes delante de ti más de mil piezas y todas parecen iguales.

    Cuando volvía sobre el puzzle al día siguiente, de repente las piezas encontraban su lugar casi por sí mismas.

    Con las ideas o proyectos, a veces, pasa algo parecido. Cuando se atascan es mejor dejarlos estar. Al día siguiente se verán con más claridad, o al otro…

    Pero frustrarse no lleva  nada…



  2. Tolerancia a la frustración.

    Creo que algo que nos ha proporcionado la velocidad a la que obtenemos en nuestra vida diaria y el tipo de educación que hemos llevado, es una muy muy baja tolerancia a la frustración.

    «Si no me sale a la primera, pues abandono porque no se me da bien».

    Total, tenemos mil cosas que probar, ¿para qué perder el tiempo con una en la que no conseguimos resultados al primer minuto.

    Esta baja tolerancia a la frustración y acostumbrados a las prisas, vamos saltando de una cosa a otra sin sentido.

    Si algo puede entrenar un puzzle, es la tolerancia a la frustración, porque hay momentos de no conseguir nada de nada. Parece que no se acabará nunca…



  3. Y no todas las cosas se tienen que acabar.

    Según hay personas que lo dejan todo a medias y nunca terminan lo que empiezan, yo tengo tendencia a finalizar incluso cosas sin sentido, como tragarme una serie o un libro que no me gusta, porque como he empezado…

    Llevo un tiempo mejorando esto y dejando cosas sin finalizar si no me interesan, pero con el puzzle pasó una cosa… Yo lo quería acabar, pero a mitad de la construcción, me di cuenta de que faltaba una pieza.

    Rebusqué por todas partes y no estaba, por lo que, o venía así, o la aspiradora se llevó un trozo de mar.

    Así que ahí me di cuenta de que nunca lo podría acabar del todo y está bien. De esta forma se respondió sola una pregunta que me hice al principio…



  4. ¿Y después qué?

    ¿Al acabarlo, lo desmonto, lo enmarco o qué?

    En esa parte de mi que tiene que tener todo controlado y planificado, esa pregunta surgió antes de empezar.

    Me dije que ya vería.

    Y lo vi sin tener que decidir nada.

    A veces está bien no controlar o planificar todo, porque los planes no siempre salen.

    ¡Ojo! He dicho a veces.

     

Estas son las 5 conclusiones principales que fui razonando mientras colocaba piezas. No te digo que te pongas a hacer un puzzle si no te apetece, pero si te recomiendo que hagas algo que no implique todo el rato una pantalla y si el uso de tus manos.

Y si el puzzle te parece buena idea, el mío se asemeja un poco a este:  Puzzle Italia, aunque el mismo no lo he encontrado.



Si aún no lo has hecho:



2 comentarios en «Lo que aprendí haciendo un puzzle de 2000 piezas»

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